martes, 2 de marzo de 2010

No cambiarán mis ideas ni mi opinión


Vivimos, sin duda alguna, en un país donde se manipula la información con pasmosa facilidad. Es muy fácil de comprobar, tan sólo basta con informarse a través de diferentes medios para darse cuenta de lo distorsionada que se encuentra cualquier tipo de noticia, y es que es muy chocante ver como, por ejemplo, al producirse una manifestación, en unos periódicos se habla de unos pocos cientos de participantes y en otros de millones. ¿Y a quién creemos?

Es una intolerable que se manipule la información según qué intereses y, en consecuencia, nos condicionen y jueguen, por tanto, con nuestra libertad. Estoy harto de ver en televisión las mismas caras de politicuchos que se inflan los bolsillos y a quienes su desmesurada arrogancia le produce una interminable ansia de poder. Estoy hasta los huevos de que la gente se ensimisme y no piense en los demás, porque es muy fácil dirigir desde un sillón y permitirse toda clase de lujos mientras otros luchan por sobrevivir día a día viviendo en la más absoluta miseria.

Y nos quieren convencer de que todo va bien, de que el sistema funciona. Va bien para los de siempre, para el político, para el estafador, para el mafioso, para el especulador, para quienes mueven el mundo, pero no para los que somos sus marionetas, pero a mí no me cambiarán, no me engañarán.

Yo no soy tonto y sé que el águila ahora es gaviota, que la justicia vale un precio, que la riqueza requiere pobreza y que el capitalismo no es la solución por mucho que nos intentan vender.

¿Y tú?¿Te dejas engañar o eres capaz de forjar un pensamiento propio?¿Eres una oveja más de su rebaño?