sábado, 21 de agosto de 2010

Expresando sentimientos


Recuerdos pasados, ilusiones futuras que se desvanecen... Se esfuman sin más. Hojas del porvenir que se dejan llevar por el tiempo, cual tempestad deshace castillos de arena cimentados en el aire.

Intentos fallidos por encontrar algo tan efímero que no es realidad, tratando de sustentar la irracionalidad, alimentando aquellos sentimientos que sabes que no permanecerán. Es imposible olvidar la sonrisa que te hizo suspirar, por la que naufragaste en un mar de sueños, por la que luchaste cada día, sin importarte nada más…

No es fácil entender el por qué, no. Pues sabes que las heridas las cierra el tiempo, pero algunas cicatrices siempre las encontrarás en aquel preciado rincón donde se guarda la magia de aquel día que creías inmortal.

Desesperado por huir de esa prisión que te encierra, que te impide buscar una alternativa y ver la luz del Sol, enloqueces cada vez más preso de la impotencia sin algún remedio, cual tumor invade tu cuerpo.

No se debe a un acontecimiento especial el que actualice tras varios meses de parón el blog con tal entrada (¿o sí?), tan sólo he aprovechado para hablar sobre uno de los temas de los que más experiencia tengo y que quizá más tormentos me han causado a lo largo de mi adolescencia, como casi a cualquier otro. Por ello espero que os guste y os identifiquéis con estas líneas (aunque casi mejor sería que no).